Cabo San Lucas, en la punta sur de la península de Baja California en México, ha evolucionado de un cliché de vacaciones de primavera a uno de los destinos turísticos más versátiles de América del Norte. Más allá del famoso arco de El Arco y la escena de fiestas de Playa Medano, una nueva ola de experiencias atrae a grupos de mujeres viajeras que buscan aventura, conexión y relajación genuina. Los momentos destacados incluyen paddleboard al amanecer en el Mar de Cortés, donde tiburones ballena y rayas mobula emergen en los meses de invierno, cruceros en catamarán de lujo a bahías de snorkel apartadas, y menús degustación en restaurantes que fusionan la cocina Baja-Med con técnica japonesa. El paisaje desértico detrás de la costa ofrece recorridos en cuatrimoto por cañones y paseos a caballo por playas vírgenes del Pacífico.