En el corazón del desierto del Sáhara tunecino, el Oasis de Chebika —apodado 'Qasr el-Shams', o Palacio del Sol en árabe— parece un secreto que el desierto ha guardado durante siglos. Un río fluye de manera improbable a través de antiguas formaciones rocosas de tonos rosados, alimentando un frondoso bosquecillo de palmeras datileras antes de despeñarse por una pequeña pero exquisita cascada que brilla bajo el feroz calor del desierto. Un pueblo fantasma se aferra a las paredes del cañón, abandonado en 1969 tras una inundación catastrófica que mató a más de 400 personas y arrasó con casi todo lo que la comunidad había construido. Hollywood lo notó: varias escenas de 'El Paciente Inglés' se filmaron aquí, y la combinación de otro mundo de agua, piedra y silencio del oasis sigue atrayendo visitantes que apenas pueden creer que este lugar es real. Hoy un nuevo pueblo se asienta cerca, hogar de unos pocos cientos de supervivientes y sus descendientes, que han construido una vida al borde de uno de los grandes extremos del mundo.