La guerra en Irán iniciada el 28 de febrero está enviando ondas de choque a la industria global de aviación, con los precios del combustible para aviones disparándose ante las amenazas al tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz — por donde pasa casi el 20% del suministro mundial de petróleo. Las aerolíneas responden con aumentos de tarifas y recortes de capacidad: Scandinavian Airlines ha introducido recargos temporales por combustible, Air France-KLM sube las tarifas de largo recorrido, Thai Airways reporta aumentos del 10-15%, y Air India implementa sus propios recargos. El último monitor de combustible de IATA muestra que los precios globales del combustible para aviones subieron un 11,2% en una sola semana hasta $175 por barril. Los expertos en viajes aconsejan reservar inmediatamente para el verano antes de que los precios sigan subiendo.