Italia endurece las normas turísticas en tres de sus destinos más visitados en 2026: Capri, Florencia y los Dolomitas. En Capri, los grupos organizados se limitan a 40 personas, se prohíben los altavoces y las banderas grandes. Florencia ha prohibido los candados de llaves para alquileres vacacionales y los altavoces en su centro histórico. Un pueblo de los Dolomitas ha introducido tarifas para acceder a rutas de senderismo populares. Un editor de Matador Network argumenta que estas restricciones son no solo necesarias sino positivas: protegen a las comunidades locales, preservan la belleza natural y mejoran la experiencia del visitante.