Después de 19 años, un escritor de viajes regresa a Ko Lipe y descubre que la otrora prístina isla tailandesa ha sido transformada radicalmente por un desarrollo insostenible. Los arrecifes de coral están muriendo, las playas están repletas de botes contaminantes y la construcción de resorts ha desplazado a las comunidades locales. El artículo propone elegir alternativas mejor gestionadas como Ko Lanta y Ko Mook.